Sunday, October 28, 2007

 

el regreso de las garzas

Cuando mi hermano mayor regresó a casa, en su frente afloraba una herida a fuego que parecía una garza muerta.

Había conocido todo el mundo. Siempre después de clases, me sentaba en la cocina a oírlo maravillado, mientras nuestra madre le horneaba su pastel predilecto: Viví en la isla Isabel, México, rodeado de pájaros bobos de patas azules, pelícanos, fragatas, gaviotas, aves del trópico; en los manglares, buscaba cangrejos ermitaños, lagartijas y caracoles; me perseguían las iguanas porque me creían su padre cósmico; al tumbarme en la playa, los pelícanos graznaban y se echaban a mi lado; en los acantilados del Faro, entraba en cavernas de múltiples formas y de impresionante belleza.

En la cuenca del Amazonas, recolectaba el ayahuasca: sus rugosas lianas, que cuelgan como serpientes enredadas, contienen sustancias sicoactivas; un brebaje preparado con esta planta, más otros alcaloides, me producía un profundo conocimiento; el chamán después de ingerirlo adquiría poder y sabiduría, y podía defender a su tribu de los elementos, los espíritus y el destino.


Él viajaba por Laponia en trineos tirados por renos; corría desnudo bajo la luna y se frotaba el cuerpo con la nieve para que su corazón fuera el más hermoso; había construido una casita en un bosquecillo de abedules y los renos de los alrededores lo visitaban todas las mañanas.

Fui pescador en el río Níger; viajé con tuaregs por el desierto, me enseñaron a descubrir oasis y a criar dromedarios; en un caserío ribereño, construía piraguas y ataba mensajes de amor en las patas de los cormoranes; todos vivíamos en perfecta armonía: los hombres, el río y las aves acuáticas; aprendí a interpretar antiguos mitos y pertenecí al consejo de los ancianos.

De pronto, una tarde, me tomó las manos y me dijo al oído, en secreto: ¿Sabes que yo conocí el lagarto más grande del mundo? Se llama el dragón de Komodo, habita en una isla de Australia, mide cuatro metros de largo y se alimenta de roedores, insectos, carroña, huevos, jabalíes y ciervos; su color es gris pardusco con manchas circulares rojas; sus patas, con dedos de largas uñas, son cortas y fuertes y tiene una cola tan larga como la cabeza y el cuerpo...

A veces, se ponía melancólico y callaba, miraba por la ventana y respiraba como las aves a punto de alzar el vuelo...

Me enamoré de una bella muchacha en Estambul, me gritó una noche de tormenta estival.

Al declinar aquel verano, unos hombres de blanco lo llevaron de vuelta al hospital siquiátrico.

Y en un bolsillo de mi chaqueta encontré un mensaje suyo: Cuando vayas a Estambul, ama a todas las mujeres que puedas en los burdeles junto al mar.

He ido a Estambul y en el puente de Yeni Cami esperé, cada amanecer, el regreso de las garzas...


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(Dedicado a mi compañera de letras "La peor de todas").

Comments:
Vine a verte porque necesitaba leerte. El inicio de tus letras me colmaron el alma. Iba a tener el privilegio de leer la historia completa... Qué feliz, qué feliz fui y tan pequeña me sentí.
Gracias bello mentecato. Gracias
 
Una maravilla... la capacidad de volar es un regalo y pocos saben que existe, y su hermano lo logró... precioso porque me llevó en sus aventuras con el alma contenta... gracias...
 
Si por danzar desnuda a la luz de la luna y frotarme en la nieve, correr en trineos de renos o recoger cangrejos ermitaños debo transar la cordura, pues que me llamen cien veces loca.
Loca de magia, ebria de espantos, enferma de magia.
Te vengo a ver y poco me falta para ello, Mentecato de destellos.
 
Todas las tardes,llegando a casa, coloco en esa olla pequeña tres cucharadas de té negro, dos o tres semillas de cardamomo, clavos de olor, canela y algo de azucar rubia. Espero a que lento se cocine y a que el olor te guíe hasta mi guarida de ermitaña.
Un abrazo.
 
"—¿Qué tiene que contarme? —preguntó Langlais.
—Él, nada. No habla. No quiere hablar. Pero los que estaban con él..., los demás esclavos... y también otros que lo han reconocido, en el puerto..., en fin, que cuentan de él cosas extraordinarias, es como si este hombre hubiese estado en todas partes, es un misterio..., si uno todo lo que se dice...
—¿Qué es lo que se dice?
Él, Adams, inmóvil y ausente, en medio de la habitación. Y a su alrededor la bacanal de la memoria y de la fantasía que explota para pintar el aire con las aventuras de una vida que, dicen, es la suya /trescientos kilómetros a pie en el desierto / jura que lo ha visto transformarse en un negro y después volverse de nuevo blanco / porque tenía tratos con el chamán local, ahí es donde aprendió a hacer el polvillo rojo que / cuando los capturaron, los ataron a todos a un único árbol enorme y esperaron a que los insectos los cubrieran completamente, pero él empezó a hablar en una lengua incomprensible y fue entonces cuando aquellos salvajes, de repente / jurando que él había estado en aquellas montañas, donde no desaparece nunca la luz, y por eso nadie ha vuelto nunca sano de mente, excepto él, que, al volver, dijo solamente / en la corte del sultán, donde hbaía sido aceptador por su voz, que era bellísima, y él, cubierto de oro, tenía la misión de permanecer en la sala de torturas y de cantar mientras los otros hacían su trabajo, todo para que el sultán no tuviera que oír el fastidioso eco de los lamentos, sino la belleza de aquel canto que / en el lago Kabalaki, que es tan grande como el mar, y allí creían que era el mar, hasta que construyeron una barca hecha de hojas enormes, hojas de árbol, y con ella navegaron de una costa a la otra, y en aquella barca estaba él, podría jurarlo / recogiendo diamantes en la arena, con las manos, encadenados y desnudos, para que no pudieran huir, y él estaba justo allí e medio, tan cierto como / todos decían que habúa muerto, la tempestad se lo había llevado consigo, pero un día a uno le cortan las mano, delante de la puerta de Tesfa, a un ladrón de agua, y yo me fijo bien, y era él, sin duda / por eso se llama Adams, pero ha tenido miles de nombres, y uno, una vez, se lo encontró cuando se llamaba Ra Me Nivar, que en la lengua local quería decir el hombre que vuelta, y una y otra vez, en las costas africanas / en la ciudad de los muertos, donde nadie osaba entrar porque había una maldición, desde hacía siglos, que hacía que explotaran los ojos a todos los que
—Es suficiente."

Son buenos, los relatos de viaje.
 
que bueno!

hay que estar siempre un poco loco!

saludos
 
Brillante relato que indica un profundo conocimiento del idioma. Es un placer leerte. Abrazos.
 
Mentecato, qué decir, encantador... encantador.

Encantador.
 
Mentecato hermoso escrito y viaje por todos esos rincones del mundo pero sabes yo haria una para obligada en Mexico porque siento que alli me espera alguien quien siempre a estado conmigo :)
 
Gracias. No había querido citar con nombre, pero ahora corresponde: es de Océano mar; de Alessandro Baricco. Faltan un par de cursivas en el texto, pero he intentado comentar antes y no puedo dejarte cursivas.

Saludos, poeta.
 
Es un relato genial, amigo.
A veces es necesario un puntito de locura...

:)
 
benisimos.abrazo
nicolas guglielmetti
 
amigo solo esperando que tengas un buen inicio de semana y gracias por tu cariño, abrazos
 
me encanto, extrañaba estos relatos tuyos
todos tenemos algo de locura en nuestra vida
te dejo muchos cariños y que estes muy bien
mil besitos amigo


besos y sueños
 
Excelente relato... Una mezcla de melancolía y dulzura del recuerdo. Siempre me produce algo dentro, me hace sentir algo dulce el leerte...
 
Querido amigo:
Increíble la cantidad de sentimientos que provoca un relato tuyo...
Como siempre no me canso de leerte.

muchos cariños

Faby
 
Locos de vida, creo yo. Los viajeros que tienen todas esas historias pegadas en las pestañas, creo que están locos de vida, enfermos de libertad si quieres, o al menos abiertos al mundo.
Que ganas de poder hacer cosas, y dejar de pensar en actuar.
Un beso.
 
Son pocos los calificativos que resultarían suficietnes, y múltiples lss imágenes, las sensaciones y vivencias que tu impecalbe relato deja , como ese sabot dulzón de quin se empalaga con un postres sabroso, pues al igual que el que lo tiene antes sus ojos, ávido de manjares, esta obra no tiene desperdicio.
Te felicito sinceramente, y es doble el motivo de placer, además de visitarte, ver tanta gente amiga, linda y talentosa gente que siguen tu talento-
Un fuerte abrazo, y mil gracias por tus tan cordiales visitas.
I´l be back
 
Paso a dejarte abrazos de poesía de calles viejas. Me hablas de Rolando Cárdenas y los aromas me recorren, las calles, las historias, el tiempo entrelazando los dedos, vidas y sueños.
Un abrazo querido mío, muy fuerte.
 
Su gran pecado fue hablar mas de la cuenta....hay viajes que hay que mantenerlos en silencio.

Espero que se tome un café conmigo cuando haga escala en su tierra

Besos
 
Difícil explicar el placer de nadar en tus palabras...
x
M
 
Hay otra emotiva historia de garzas... cuando vayas a Hiroshima b�scala.
 
http://www.poetasalvolante.blogspot.com/

saludos
 
Tus silencios son como ese viento tibio que acaricia los árboles antes de la tormenta. Lo conoce? se siente en mi Brasil y en mi Sur de Chile.El título de propiedad solo lo da mi corazón hambriento. Por ser parte de los recuerdos de mi infancia. Mío porque siendo apenas una niña le dediqué una poesía. Mío como el sonido de la lluvia en la noche, sacudiendo el álamo que estaba frente a mi casa. Mío como cada palabra que me escribes y devoro.
Seguiré esperando tus escritos. En el silencio respetuoso y ansioso con el que se espera un pequeño milagro.
 
Me encantó el relato.
Es un gusto visitarte.
Un abrazo.
 
Paseo por esta plaza en una noche deliciosa de primavera. Mirando, buscando, hasta que me siento - algo cansada- en el pasto nostálgico de niños y juegos. Me acerco, rozando mi cara contra su húmedo verdor. Tranquilos, descansen, ya habrá un mañana. Cierro los ojos y me lo repito. Me duermo acostada en esta cama improvisada ,hasta que el frío despierte mis huesos.
 
un saludo tambien para ti desde un domingo en la madrugada ya que el sueño no llega y solo me invita a visitarte y desearte un hermoso domingo, gracias por estar de veras que me alegra que seas uno de mis grandes lectores, abrazos
 
Un precioso relato , me has hecho viajar a lugares que nunca he ido .

Un beso mentecato y gracias por volver siempre...
Besitosss
 
La escritura, los viajes y la locura están emparentados. Un irse, una fuga, un adentrarse, un mudar, un desplazarse, un soñar, un vuelo, un atisbo, un acechar, un vislumbrar, un regreso, una ida, un pasaje, dioses destruidos, puentes, nubes, mares, garzas, calles, vientos, éxodos, fuegos, piedras, lluvias, hojas, horizontes, temblores, susurros...
Un abrazo, Mentecato.
e.
 
Me pregunta si por estos días aceptaría usted un juguito bajo un árbol?

Me avisa.
 
Es un gustazo pasar a saludarte, esperando te encuentres bien y neuvas obras para nuesro deleite.
Un abrazo
 
Es divertido cuando pasan estas cosas. Y entre tanto edificio y calles atestadas de autos, apuros y enojos... de pronto te llenen el alma de agua y sal.
Gracias por cada sonrisa.
Te me has vuelto tan necesario que me asusta.
Mil mil besos
 
Mi apreciado amigo, he venido a leerte y hacerlo es siempre viajar, remontarse en las alas de la imaginación a parajes de mucha sensibilidad. Gracias por el regalo que nos concedes a tus lectores de estos mundos maravillosos que construyes con la herrmienta de la palabra. Un abrazo.
 
No sé dónde te escondes a veces. Si te quedas pasmado ante una puesta de sol y no logras moverte al emerger las estrellas una a una. Si esperas que la oscuridad entre dulce desde tus pies y tus ojos se acoctumbren, como los de un gato, a los perfiles borrosos de todas las cosas. Te imagino allí, olvidado de todo y de todos. Cómo puedes siquiera pensar que algunos te estamos esperando. Qué egoísta puedo ser a veces. El problema es que estoy de cumpleaños. Y en vez de callarlo, te reclamo. Quiero señas de ti en el cielo. No me moveré hasta recibir algo.
 
Mi querido hechicero de doncellas, a las que embrujas con tus palabras melodiosas con tus sueños ambarinos, con tus luces trasparentes, con tus engendros multifaceticos, con tus paisajes cambiantes....
¿disfrutas viendolas retorcerse de aungustia, arrodillándose suplicantes, gimiendo desdesperadas por tus palabras narcotizantes?
Recuerdo aquella época en que nos dispensabas tu soma una o dos veces por semana.... ahora cae con cuentagotas.....
!Acostumbraros doncellas! el dulce Mentecato dispensa su ambrosia con cautela......

Besos querido, yo ya estoy agonizante acostumbrada como estaba a tus palabras...
 
Leyendo a mentecato, sus dedicatorias, sus soles girando, sus doncellas anhelando, sus apariciones, silencios y arranques... me he dado cuenta que jamás ha mentido. Es la suma de todos aquellos hombres que lo tienen todo y no tienen nada. Es su propio invento. Sigo caminando. Un beso.
 
Descubro destellos de la prosa poética de Jose A. Ramos Sucre. Ha sido un placer descubrir este blog. Una verdadera delicatessen.
 
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