Thursday, December 17, 2009

 

el equilibrista chino


La bailarina lo esperaba con una daga de sultán en la mano. El caleidoscopio multiplicaba su pintarrajeado rostro que intentaba ocultar las cicatrices de las quemaduras que el equilibrista chino le había proferido con una tea encendida en la noche de carnaval. "Ya no te amo", le había asegurado ella mientras patinaba por la pista vestida de ángel. El equilibrista chino no soportó el desamor y planificó quemarle el rostro antes del baile de máscaras. Horas después, preparaba una sopa de tortuga según una nueva receta: Se hace un buen caldo con la carne de tortuga, bien blanda esta carne se pasa por gibe y se une al caldo, se agrega una copa de vino blanco, sal, un diente de ajo machacado, mezclado con zumo de cebollas, pimienta y se da color con azafrán tostado. Se deja hervir un buen rato, se colocan en la sopera rebanadas de huevos duros y de pan frito cubriendo con el caldo. "Yo sí que la amo", se dijo rechinando los dientes. Hizo ejercicios de chi kung ante el espejo (con el chi kung pretendía eliminar la tristeza, el odio y apaciguar el corazón). Sus ojos rasgados emitían el brillo del filo de dos cuchillos resplandecientes. De una caja extrajo un kimono de verano (yukata) y lo desdobló sobre la cama. Se desnudó ante el espejo y, lentamente, retiró la venda que apretaba sus senos. Desamarró el pene de goma de entre sus genitales y contempló su vulva (todas las secreciones y fluidos del útero y vulva de la mujer china constituyen la esencia yin, la cual es un revestimiento necesario para permitirle al semen masculino convertirse en embrión. La mujer contiene un depósito de esencia yin inagotable, a diferencia del hombre cuya cantidad de esperma es limitada. Dicha esencia es activada con la excitación sexual y, por esa razón, el orgasmo femenino fortalece su energía vital, mejora su salud, prolonga su juventud y potencia. El contacto sexual cumple un doble objetivo. Por una parte, tiene como fin la concepción para que el hombre cumpla su papel en el orden universal al perpetuar la familia. Este es un deber sagrado ante sus ancestros, ya que la felicidad de los difuntos se asegura con los sacrificios de los descendientes en la tierra).

Ciega de ira, la bailarina alzó la daga...

Comments:
Brillante relato, amigo. Es un placer leerte. Abrazos.
 
Que estremecedor y triste. El desamor y el miedo. Coincido, brillante!

Yo hago Chi Kung para armonizarme, voy a usarlo para las penas...

Besos
 
Es dificil aceptar un no en el amor sin más.
Solemos vengarnos sutilmente aunque no sea lo mas correcto pero el corazón no entiende de razones.
besos
 
Este cuento amerita una explicación personal del autor, y tengo la fortuna de poder requerirlo con un café o un sándwich de queso de cabeza de por medio.
Salud y eterna amistad
 
son muy extrañas las mujeres chinas.
dígame ¿hay que usar pimienta negra o roja? y también ¿se arrepintió la bailarina en el último instante ? por favor no nos deje con esta incertidumbre y ..........felicidades y abrazos desde el invierno oriental.
 
Pero no nos puedes dejar en el suspenso Mentecato ,anda y dinos el final se atrevio o no? .
Un abrazo mientras espero el final :D
 
y que mass pasoo vamos no nos dejes asii :D
saludos
 
!Que alegría volver a leer tus historias!

Un abrazo
 
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